
Hay que recordar que la Sub-16 no compite de modo oficial, por lo que sus encuentros sirven como vivero para ir creando un buen grupo que esté acoplado cuando le llegue la hora de estrenarse oficialmente, ya como Sub-17. Aún así, en los últimos años se han registrado buenos éxitos en esta categoría en diversos torneos amistosos, como el de Santarem, brillantemente conquistado en las dos últimas temporadas. No hay que olvidar tampoco que esta generación del 94 luchará por el Europeo Sub-17 en la campaña 2010-2011, en la que también se peleará por una plaza para el Mundial Sub-17 de México de 2011, por lo que conviene ir trabajando desde bien pronto con sus integrantes para no encontrarse con problemas en año mundialista.
Portugal y España son asiduos rivales en categorías inferiores, lo que habla de las excelentes relaciones que existen entre ambas Federaciones y que tienen como punto de referencia la candidatura ibérica para albergar conjuntamente el Mundial de 2018. Quizá entonces, dentro de nueve años, algunos de los que la semana que viene se vean las caras como Sub-16 defiendan la camiseta de la absoluta jugando en casa y ya consagrados como futbolistas...
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