La Sub-17 no ha salido del todo mal parada del sorteo de la ronda élite del campeonato de Europa de la categoría. España deberá medirse a la República Checa, Bélgica y Kazajistán en una última fase de clasificación que se disputará en tierras españolas, lo que da una enorme confianza para afrontar el torneo. Sin duda los checos parecen el rival más complicado de cuantos se encontrará el equipo de Ginés Meléndez. El conjunto del este de Europa ya ha amargado la existencia a la Selección en numerosas ocasiones. La más reciente, en el Mundial Sub-20 de Canadá, pero a nivel Sub-17 hay que remontarse al Europeo de 2006, en Luxemburgo, para encontrar el último varapalo recibido por los checos. Entonces, en semifinales, la España de Bojan, Asenjo, Azpilicueta, Aarón y Camacho cayó por 2-0 ante el poderío de su rival, que se benefició también de la tempranera expulsión de Roberto, defensa del Atlético de Madrid. Habrá que tener cuidado, por tanto, porque la República Checa ha crecido mucho en estos últimos años a nivel de cantera. No hay que olvidar, además, que este Europeo clasifica para Mundial, así que será primordial estar en la fase final de Alemania el próximo mayo para buscar un plaza en él.Los otros rivales, Bélgica y Kazajistán, pueden complicar la vida a cualquiera pero en principio están a la sombra de españoles y checos. Aún así, habrá que vigilar a estas dos selecciones ya que, por ejemplo en el caso de los belgas, hay antecedentes cercanos como la semifinal del Europeo de 2007, superada por penaltis, que indican la dificultad que entraña batir a un conjunto con buena técnica y excelentes jugadores individuales.
También se sorteó la primera fase del Europeo 2009-2010. España jugará contra Rumanía, Lituania e Islas Feroe.

