viernes, 9 de mayo de 2008

Rochina-Pulido: artillería española a balón parado

El mundo del fútbol es cada vez más igualado, lo que ha hecho que las jugadas de estrategia hayan cobrado un gran valor últimamente. Los entrenadores lo saben porque Ligas, Champions y hasta Mundiales se han decidido en córners o faltas. Eso indica la importancia de preparar bien este tipo de acciones. Un trabajo que está trayendo sus frutos a la Selección en el Europeo Sub-17. Con los tres tantos ante Francia y el logrado ante Suiza en el estreno, son cuatro los anotados en jugadas de este tipo de un total de cinco. Es decir, un 80%.

Buena parte de culpa de que esto sea así la tiene Thiago, que ha marcado un libre directo y ha asistido en los otros tres goles a balón parado. Dos de sus destinatarios fueron el central del Atlético Pulido y el delantero del Barça Rochina. Altos, muy por encima de la media con sus 1,84 y 1,81 respectivamente, reconocen que son jugadas aprovechables. "A mí siempre se me han dado bien los córners y las faltas, aunque esta temporada no he tenido suerte y no he hecho muchos goles. El año pasado, por ejemplo, marqué 12 de esta forma", cuenta Pulido, central espigado que ha arrancado el torneo como titular.

Rochina, por su parte, se atribuye el primer tanto de España ante Francia, algo que la UEFA niega pese a que en televisión se ve claro que roza la pelota: "Sí, tocó el balón lo justo. Pero el remate de cabeza no es mi fuerte. Se me da mucho mejor tirar faltas desde la frontal". De una manera o de otra, se avecinan más goles de este tipo. ¿Quizá ante Irlanda?

Charla antidopaje para los españoles
Entre las muchas actividades que prepara la UEFA en estos 15 días que dura el Europeo, ayer tocó el turno para que un médico les diera una charla a los jugadores españoles sobre los perjuicios para la salud de las sustancias dopantes y el riesgo de consumirlas.

Los irlandeses, ya sólo de vacaciones
Irlanda
, rival de España mañana, está matemáticamente eliminada y por eso está aprovechando para disfrutar del sol de Antalya y del lujo de las instalaciones. Los irlandeses deberían golear 3-0 a España para que los nuestros fueran apeados.

jueves, 8 de mayo de 2008

España tira de orgullo y frena el ímpetu de los franceses (3-3)

Si un campeonato como este Europeo Sub-17 debe servir para que los chavales aprendan y se formen, ayer los integrantes de la Selección española se hicieron un poquito más futbolistas. Primero porque enfrente hubo un rival de tronío, una selección gala con orgullo y enrabietada que volverá a cruzarse en el camino de esta generación en el futuro, no se sabe cuándo ni en que competición. Y segundo porque el fútbol consiste en cuidar detalles, en arriesgar sólo si es preciso, en leer qué es lo adecuado en cada instante.

Nunca antes estos jóvenes valores de nuestro fútbol se habían visto en una situación tan tensa en la que desplegar este manual y les costó asimilarla. Es el precio que hay que pagar en todo proceso de aprendizaje. Quizá por ello se concedieron dos ventajas en los primeros minutos de cada parte, o se encajaron dos goles a balón parado, o se tiró un empate por la borda en la siguiente jugada a haberlo logrado. Son aspectos a pulir, pero que ya nunca les resultarán nuevos a estos chicos tras lo vivido anoche.

Fue, sea dicho de paso, en medio de un partido fascinante, con el orgullo por parte de ambos países de sentirse el campeón virtual a falta de diez días para la final. Por suerte, la locura fue benévola para España, que recurrió al talento de Thiago en una falta al borde del área para igualar un espectacular intercambio de golpes que acabó siendo tan entretenido como arriesgado. Con él, ya sólo falta un empate ante la eliminada Irlanda para seguir con vida. Un empate para seguir aprendiendo a ser futbolista.

3. FRANCIA: Mfa Mezui; Nego, Remy, Faure, Kolodziecziak; Damour, Fofana; Lacazette (Sunu, 61’), Grenier (Reale, 72’), Kakuta; y Tafer.
3. ESPAÑA: Álex; Martín, Oriol, Pulido, Ángel Martínez; Álvaro López (Bruna, 64’), Sielva; Keko (Canales, 57’), Thiago, Carmona (Manu, 52’); y Rubén Rochina.


GOLES: 1-0, minuto 10: Tafer. 1-1, minuto 30: Rubén Rochina. 2-1, minuto 43: Grenier. 2-2, minuto 44: Pulido. 3-2, minuto 47: Remy. 3-3, minuto 66: Thiago.
ÁRBITRO: Angel Angelov (Bulgaria).
TARJETAS: Remy, Fofana y Kakuta.
ESTADIO: Mardan Sports Complex, Antalya (Turquía).

Smerecki: "No estábamos extramotivados"
"No hemos tenido una motivación extra por enfrentarnos a España. Me hubiera gustado que el técnico español hubiera contestado también a esta pregunta. Sólo puedo decir que España aún no está clasificada. Nosotros podemos ganar o empatar".

Santisteban: "Un partido que queda grabado"
"Ha sido uno de los mejores partidos de juveniles que he visto en mis 20 años en la Federación. Francia ha demostrado ser un equipazo. Este choque se quedará grabado para siempre. Hemos hecho un esfuerzo físico increíble y quiero recalcarlo".

Thiago: "Nos marcaron por despistes"
"Ha sido un partido muy disputado, en el que hemos tenido la mala suerte de encajar un gol temprano y luego nos ha tocado ir a remolque. Los franceses han demostrado ser un buen equipo, aunque nos han marcado por algún despiste nuestro".

miércoles, 7 de mayo de 2008

Francia jura venganza ante la España que dirige Thiago (19:00, LaSexta y Eurosport)

Francia y España vuelven a verse las caras a nivel juvenil. Dos gigantes en categorías inferiores que representan estilos bien diferenciados. La fuerza, el poder de la inmigración africana, el sudor en los franceses y el talento, la habilidad forjada a base de jugar en calles y parques en los españoles. Unas veces uno, otras el otro, ambos países han dominado el mapa europeo, aunque ahora reina la Selección.

Este dominio se hizo patente el año pasado cuando España se deshizo de Francia las tres veces en las que se topó con ella: Europeo y Mundial Sub-17 y Europeo Sub-19. De normal no son especialmente fluidas las relaciones entre estos dos vecinos, por lo que con esto se añade un poco más de sal a una herida difícil de sanar.

Los franceses han vuelto a edificar un equipo muy físico, con nueve futbolistas de color en su once inicial. Por eso España debe basarse en otros aspectos. Y ahí adquiere un gran protagonismo Thiago. El hijo de Mazinho es la calidad personificada y la muestra más evidente de que en España el músculo es secundario. Hoy se verá si basta con ese talento para agrietar la roca francesa.

Thiago
"El estreno en la competición fue bueno, aunque en el primer tiempo ante Suiza nos costó porque estuvieron bien plantados. Ante Francia queremos dar lo mejor de nosotros mismos. Si movemos bien el balón y jugamos como sabemos no hay rival que nos pueda hacer frente. Eso intentaremos".

Smerecki
"España demostró tener un gran caudal ofensivo en su debut ante Suiza. Keko es un auténtico puntal por la derecha y habrá que vigilarlo y también estuvo impecable el central Oriol. Pero los debuts muchas veces no sirven para evaluar correctamente y al final todo el equipo debe responder".

martes, 6 de mayo de 2008

Cinco jugadores de la Sub-17 ya fueron traspasados antes de los 16 años

Tienen sólo 16 y 17 años, pero la vida deportiva de algunos de los internacionales Sub-17 que están disputando el Europeo en Turquía ya ha pasado por capítulos propios de un deportista de élite. Contratos profesionales, negocios con representante y hasta traspasos sonados a clubes importantes. Es éste último el caso de Rochina, Bruna, Oriol, Alex y Sergi. Los cinco han enfrentado por su juego a entidades con presupuestos millonarios.

El último en hacerlo ha sido Gerardo Bruna. El argentino de nacimiento, residente en Fuerteventura desde los cuatro meses hasta que el Real Madrid decidió llevárselo de la isla, firmó el pasado mes de septiembre por el Liverpool: "Siempre me ha gustado la liga inglesa. Estando un día en la residencia del Madrid me avisaron de que me quería el Liverpool. Decidí irme y probar suerte allí".

Bruna tenía 16 años cuando hizo las maletas. Pero el traspaso más tempranero fue el de Alex. El portero jugaba en el Espanyol desde los 9 y tras dar un rendimiento espectacular le fichó el Barça, el eterno rival, a los 11. Aún era alevín: "Estoy agradecido al Espanyol, pero tuve la oportunidad de ir a un grande y no la desaproveché". El mismo camino llevó el central Oriol: "Desde los 9 estaba en el Espanyol, pero con 14 llegué al Barça. Me ofrecían mejores condiciones y la posibilidad de jugar en un club más importante. Siempre quedas marcado en tu anterior club".

Los dos delanteros del equipo también cambiaron de aires. A Rochina lo fichó el Barça procedente del Valencia a los 13 años: "Llevaba cuatro años allí, pero me convenció un ojeador culé". Su lugar en la delantera lo ocupó Sergi, que llegó del Mallorca dos años después, con 15: "Me vieron en la Nike Cup y les gusté".

Material, expectativas, dinero...
El mercadeo de chavales no mueve los números millonarios de la élite, pero los clubes y los representantes se organizan bien para convencer a los padres de los jugadores para que éstos acepten sus propuestas. Suele ser la ilusión de los propios chicos y de sus progenitores lo que les hace dar el sí a las ofertas, que normalmente consisten en material deportivo por parte de los agentes y expectativas de crecimiento dentro de la entidad en lo que se refiere a los clubes. Según avanzan las promesas en edad, entran en juego los primeros contratos profesionales que en la mayoría de los casos acarrean alguna suma de dinero.