
Julen Lopetegui, por su parte, podrá trabajar desde el primer momento con un grupo de futbolistas que estarán completamente centrados en el objetivo de subir al filial de categoría. Tras la marcha de José Callejón al Espanyol, los siguientes en abandonar la disciplina del filial serán Juanmi Callejón, Parejo y Alberto Bueno. Éstos al margen de los que se han ido por acabar su contrato. En las oficinas del Madrid hay ofertas de equipos de Primera por todos ellos y la idea es traspasarlos, pero con una opción de recompra. Un caso significativo ha sido el de Alberto Bueno. El delantero madrileño, uno de los canteranos en el que se tienen puestas más esperanzas, pasó de hacer la pretemporada con Schuster a ser suplente en Segunda B. Por eso esta temporada se marchará para intentar seguir progresando y no quedarse estancado. El club y el jugador parecen estar de acuerdo en este asunto. El Castilla se reforzará con cuatro o cinco fichajes de jugadores jóvenes nacionales y Lopetegui debe buscar, un año más, el gran objetivo de situar al filial madridista en Segunda División. Es su auténtico reto.
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