
Todas, menos una. La hamburguesería del estadio en el que antes, durante el descanso y después del partido se alimentan los aficionados que van a los encuentros es de la cadena sueca MAX, algo que choca frontalmente con los intereses de uno de los grandes patrocinadores de la UEFA, McDonald's. En cuanto miembros de esta multinacional se enteraron de que la explotación de la hamburguesería del estadio durante el Europeo no sería suya, obligaron a la UEFA a tomar medidas. Y la medida del máximo organismo continental ha sido obligar al cierre de MAX durante esas fechas.
La cadena sueca, perpleja ante los acontecimientos y tras reunirse con miembros del ayuntamiento de la ciudad, ofreció cerrar tres horas antes del partido y abrir una hora después del mismo, aunque notó en su página web el masivo apoyo de los aficionados para que no cediera ante las presiones. Por eso se ha negado a cerrar y por eso la UEFA ha tomado la medida de, a menos de un año de que comience el torneo, eliminar a Boras como sede y buscar otra en su lugar. Otra, en la que principalmente no haya cerca un MAX...
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