
Más problemas. Si eran pocos argumentos la falta de recursos, las malas
infraestructuras y la evidente inseguridad de
Nigeria para pensarse dos veces la celebración allí del próximo
Mundial Sub-17 de 2009 -empeño de la
FIFA en su afán de llevar el fútbol a
África y ampliar de este modo su mercado-, ahora el gobierno
nigeriano ha puesto más cartas sobre la mesa que pueden traer consecuencias inimaginables. El ejecutivo de
Nigeria ha comunicado que, debido a la crisis financiera mundial, se ve incapaz de aportar los casi 25 millones de euros necesarios para cumplir con los requisitos que exige la
FIFA para albergar el torneo. Este dinero iría destinado a la
remodelación de los estadios en temas de infraestructura, iluminación y superficie del terreno de juego, así como a ayuda al comité organizador para asuntos concernientes al alojamiento y la comodidad de participantes, patrocinadores y prensa. Sin embargo, en un comunicado de urgencia ordenado por el propio presidente de la nación,
Umaru Yar'Adua, el gobierno
nigeriano afirma que "pese a que la organización de un evento mundial como este puede servir para mejorar la imagen del país en el resto del planeta, ha dejado de ser un proyecto
prioritario para
Nigeria y no se podrá financiar como estaba previsto". "La causa es puramente económica", concluye la carta, que incide también en que "si alguna empresa privada
nigeriana tiene la posibilidad de aportar el dinero necesario, el gobierno le dará su respaldo para que el
Mundial se organice en nuestro país".
En esas está ahora el ministro de deportes
Hassan Gimba, presente en
Zúrich durante esta semana para participar en el congreso de la
FIFA que concluye mañana y tras el cual se deberían sacar conclusiones definitivas al respecto. El problema es que el 90% del patrocinio del
Mundial Sub-17 está contratado con los patrocinadores oficiales de la
FIFA, por lo que parece muy difícil que alguna empresa esté dispuesta a hacer un esfuerzo económico tan grande a la vista del poco pastel que queda por repartir. Si
Nigeria no consigue la financiación necesaria, no podrá organizar un torneo para el que queda apenas un año. Así que las oficinas del máximo organismo mundial en
Zúrich echarán humo durante las reuniones de hoy y mañana en busca de una solución que como última medida, al igual que ocurre con el absoluto, podría llevar el Mundial
Sub-17 a algún país desarrollado y sin necesidad de financiación. ¿
España? Es una posibilidad...
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